Hace unos dias experimenté un magnifico viaje a Tandil, con aproximadamente 2 horas arriba del auto. Como a mi me encanta encerrarme en mis pensamientos, este viaje me vino de diez. Con música de fondo (aunque no fue la música que hubiera querido, era música en fin), mirando fijamente hacia la ventana todo el trayecto de la ruta, mirando el cielo, lo verde del paisaje.. Necesitaba mantener mi mente en cero de nuevo, cosa que era demasiado dificil de conseguir en esos últimos dias. Siempre pienso que un viaje, ya sea pequeño o largo, debe tener buena música de fondo para acompañarlo. Durante la mayoria del viaje pensé: "Que bueno seria estacionar por unos momentos y correr, cantar, gritar locamente". Si igual no habia nadie que te impida hacerlo, o que te quede mirando con cara rara, sólo un par de vaquitas que tendrian que soportar ese momento de locura total!. Me lamenté mucho el no haber llevado algo para escribir, nunca pensé que la inspiración iba a aparecer en ese momento, pero ahora que el 3 viajo a Bs As no olvidaré poner en mi mochila un cuaderno y una lapicera, mis incondicionales amigos de la vida :)

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